Si hubiera existido el mail a la salida de la Edad Media los lascivos señores que hicieron de monedas papel simbólico y luego bancos búnquer donde esconder su rapìña se verían en figurillas para endulzar clientes. Gracias a la decisiva irrupción del mensaje digital se les hace imposible dorar la píldora por teléfono (como calentaban las orejas a los incautos en las plazas donde pintaban padre e hijo Brueghel). Hoy interrumpen nuestra labor para pedirnos un instante en que el pasante con voz neutra de monaguillo recita los regalos a recibir por ser “buenos” clientes o por tal cosa u otra. Cuando se les frena la cháchara invitando a que remitan la propuesta por mail el vendedor se ofusca y como un hurón busca un resquicio por donde meter con rabia una y otra vez su veneno oral. Pera allí el monosílabo mail se planta como Leónidas en las Termópilas y no hay modo que el timo (ni el tipo) atrapen a otro incauto. Vaya que si sirve el mail.
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Roque Torreira dijo: 20 Nov 2007 - 20:33
Bienvenido este nuevo medio, al cuál llegué por gracia de Esteban y el lechón asado, que me provocó sana envidia. Bravo Esteban y adelante con el proyecto. Eso sí, avisen si hay nuevo lechón, pués vivo cerca.
Un abrazo, Roque Torreira
Luis Paradela dijo: 21 Nov 2007 - 10:09
Grande Esteban!, desde que te conocí allá por el 98 con Darío (recordás el web site?), sigo tus columnas, y le deseo a este nuevo medio y a vos todo lo mejor! Saludos Luis.
ep dijo: 21 Nov 2007 - 19:26
Roque, Luis, gracias por seguirnos.
Y abrazos dos
Esteban
martin dijo: 23 Nov 2007 - 00:56
Esteban, es verdad que el email es una especie de chaleco antibalas, ´pa lo que te quieran vender/convencer. Pero tambien es verdad que pocos o nadie pinta como cualquiera de los 5 brueghel, o el bosco o teniers. Asi, la tecnología tambien nos quita, como nos da. Va…
Un abrazo