Mal le salió a Tarzán cambiar liana por banda ancha. Y a Jane por Barbie. Perdió gestión de manos y pies, adelantó presbicia, se asordó, empobreció su lengua cicerone. Fofo (y sin cuerda) su emoción se enfrió. Ya no diferencia volatines de de “hombre araña” de hambrunas africanas o despanzurrados de Bagdad. Un combo narcótico le aguó la conciencia. Es la diaria pelota visual que le arroja la tevé y lo aturde y degrada. Es más longevo que sus tíos primates, pero al precio de comer plástico, creer en nada y embretarse en guetos, pisos, casas, jaulas. Si hoy naufragara como Robinson no pasaría de la playa. Falto de chip, celular y automóvil, no sabría como ahuecar un coco. Sería menos práctico que un cangrejo.
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Faco dijo: 25 Nov 2007 - 15:01
Cierto, don Esteban (la pluma es inconfundible). Desde que Genghis Khan le puso clavos a sus tiendas, el arraigo nos ha matado de a poquito y garantizará nuestra extinción.
ep dijo: 26 Nov 2007 - 14:00
Bellamemnte visto, atento Faco.
Abrazo
Esteban